lunes, 27 de abril de 2009

VeStIgIoS


Aletargada en un rincón se haya mi alma, esperando a ser rescatada por alguna ilusión. Vana y cruel espera, pues hace años que ni sueños, ni ilusiones, ni esperanzas se pasean cerca de ella.

Al anochecer como cada día vuela en busca de un deseo por cumplir con la esperanza de que algún día pueda volver a sentir. Y con la llegada del amanecer de nuevo las desilusiones, centenares de lagrimas rodando sin cesar y esa sensación amarga de la certeza de no saber ser Feliz.

Perdida en el rincón deje mi alma y mi corazón, sabiendo que nunca nadie iría en pos de su busca, cerciorándome que nunca nadie los encontrara, pues esta mi alma destrozada y mi corazón mutilado, aun les queda ese ápice de esperanza que nunca se pierde y que no quiero que nadie ose a arrebatar ese resquicio de lo que algún día llame FELICIDAD.