
Sola frente a una gran vidriera, contemplando el baile de colores con los rayos de luz filtrándose por aquellas inmensas vidrieras que transportan a un mundo mágico.
Los leves rayos del amanecer son tan leves y delicados que crean un ambiente tan nostálgico.
Luz, color y soledad tal vez para mi la mayor felicidad. Desaparece la oscuridad y con ella mis temores y mis penas. Vuelvo al mundo de las hadas donde todo es magia e ilusión. El lugar donde nada duele, donde las lágrimas acompañan a grandes carcajadas y en el sitio en el que los sueños se hacen realidad.
Hadas, duendes, gnomos, elfos y sirenas. Dragones, Drows y magos. Trols, pitufos, trasgos y unicornios.
Soy princesa del mundo de la fantasía, donde todos somos alguien pero nadie es mejor que nadie, en el lugar en el que lo único prohibido es prohibir.
Luces y colores me traen recuerdos y sueños, vuelo, vuelo alto, más alla de los límites concevidos, en el lugar que me pertenece donde puedo ser Yo, en donde soy FELIZ
